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sábado, 28 de febrero de 2015

Una quincena de organizaciones aragonesas entregan una carta a Interior exigiendo asilo político para Hassanna Aalia

Una quincena de organizaciones aragonesas entregan una carta a Interior exigiendo asilo político para Hassanna Aalia

el 26 febrero, 2015  
Representantes de las asociaciones en apoyo a Hassanna.


Este jueves, a las 12.00 horas en Delegación del Gobierno en Aragón, asociaciones de solidaridad con el Pueblo Saharaui junto a movimientos sociales y sindicales han hecho entrega de una carta al Ministro del Interior español con firmas de apoyo exigiendo asilo político para el joven activista saharaui Hassanna Aalia, condenado por Marruecos a cadena perpetua.
Las asociaciones han recordado que el pasado 17 de febrero, la comisión de Interior del Congreso de los Diputados español rechazó con los únicos votos en contra del PP, una proposición no de ley por la que se instaba al Ministerio español de Interior “a que reconsiderada la denegación de asilo político al activista saharaui Hassanna Aalia”.
Los colectivos firmantes son Um Draiga -Amigos del Pueblo Saharaui en Aragón-, AISA -Asociación de Inmigrantes Saharauis en Aragón-, Observatorio Aragonés para el Sahara Occidental, Lefrig, Estudios en Paz, Alouda -Amigos del Pueblo Saharaui en Uesca-, Asaps -Acción Solidaria de Apoyo al Pueblo Saharaui en Andorra-, Comisiones Obreras Aragón, Sección Derechos Humanos del Real e Ilustre Colegio de Abogados de Zaragoza, Asociación Libre de Abogados de Zaragoza -ALAZ-, Asociación Utebo Solidario, AV Venecia Montes de Torrero, AV La Paz, Comité de Solidaridad Internacionalista, Consejo de la Juventud de Zaragoza y Ecologistas en Acción.

jueves, 12 de febrero de 2015

Encuentro de AGE con activistas saharauis

 
Recientemente la presidenta de AGE Esperanza Martinez, junto con otros miembros de AGE mantuvo una extensa entrevista y reunión con activistas saharauis en Zaragoza, entre los que se encontraba el joven periodista Hassanna Aalia, al que se ha denegado el asilo político el pasado mes de enero. En dicho encuentro, Esperanza, aprovechó la oportunidad para transmitir su apoyo solidario, y el de la Asociación Archivo Guerra y Exilio –AGE- a la resistencia del pueblo saharaui ante la ocupación extranjera y su apoyo a la libre autodeterminación del pueblo saharaui.







El Ministerio del Interior del Gobierno español ha denegado su solicitud de asilo a Hassanna Aalia obligándole con ello a ponerse en manos del régimen de Marruecos y a pasar el resto de su vida en las cárceles de un estado donde se vulneran a diario los más elementales derechos humanos. De nada han servido todos los esfuerzos realizados por la eurodiputada de Izquierda Unida Paloma López.


Aalia fue juzgado por un tribunal militar marroquí y condenado a cadena perpetua en 2013 por haber participado en los campamentos de la dignidad de Gdeim Izik junto a miles de saharauis. Ya en 2005, con tan sólo 17 años, fue detenido y torturado por participar en una manifestación a favor de la autodeterminación del Sáhara Occidental.

En este emotivo encuentro Esperanza hizo un relato detallado de su experiencia vital: incorporación al movimiento guerrillero antifascista, su detención y torturas, los quince años de encierro en cárceles franquistas, su inquebrantable compromiso por la lucha de la libertad y la democracia en España hasta hoy. Esperanza hizo hincapié en la impunidad de los crímenes del franquismo reclamando justicia y reparación.
 

jueves, 5 de febrero de 2015

Acuerdo de la Ponencia “Paz para el pueblo saharaui”, de 5 de febrero de 2015, de apoyo Hassana Aalia.










Acuerdo de la Ponencia “Paz para el pueblo saharaui”, de 5 de febrero de 2015, de apoyo al activista de derechos humanos de la causa saharaui Hassana Aalia.

La Ponencia “Paz para el pueblo saharaui” de las Cortes de Aragón, en sesión celebrada el 5 de febrero de 2015, ha adoptado por unanimidad, el siguiente acuerdo:
«Desde la Ponencia “Paz para el pueblo saharaui” queremos reiterar en primer lugar, nuestro apoyo y solidaridad con el compañero y activista de Derechos Humanos de la causa saharaui Hassanna Aalia.
Hassanna Aalia, nacido en El Aaiún en 1988 y activista desde los 17 años, participó en 2010 junto con aproximadamente 20.000 saharauis en Gdeim Izik, el campamento de protesta pacífica más importante en la historia del Sahara Occidental, desmantelado por el ejército marroquí con extrema violencia el 8 de noviembre de 2010.
A consecuencia de esa participación, Hassanna es juzgado y sentenciado en 2011 a cuatro meses de prisión, sin ejecución. En octubre de 2011 tiene la oportunidad de participar en la CAPV en un proyecto de formación para jóvenes activistas saharauis. Cuando le faltan dos meses para regresar a El Aaiún el Gobierno marroquí emite orden de busca y captura contra él por los mismos hechos por los que ya había sido juzgado. No sin dolor decide no regresar a su tierra e inicia los trámites de solicitud del asilo político al Gobierno español. Desde entonces recorre el territorio del Estado español para dar a conocer la violación de los derechos humanos a la que el régimen marroquí somete diariamente al pueblo saharaui, participando en conferencias, seminarios y actos públicos con ese objetivo.
El 17 febrero de 2013 el Tribunal Militar de Rabat emite sentencia contra 25 civiles saharauis acusados de haber organizado Gdeim Izik, el campamento de la dignidad. Entre ellos Hassanna Aalia, que permanece en esta comunidad y es juzgado en rebeldía y condenado a cadena perpetua.
Múltiples han sido los organismos a nivel internacional que han denunciado públicamente y de forma unánime que el procedimiento seguido en el juicio de este Tribunal Militar, no cumplía las garantías mínimas para considerarlo un juicio justo, porque las declaraciones de las personas acusadas se habían producido aparentemente bajo torturas, además de no poder presentar todas las pruebas que demandaron para demostrar su inocencia y por encontrarse actas policiales falseadas.
Este Tribunal se basa en una acusación falsa contra Hassanna, que no ha respetado, ni siquiera, el principio de contradicción y defensa del mismo porque no estuvo él allí para poder llevarlo a cabo. Además, la sentencia dictada por dicho Tribunal Militar, ni siquiera se pudo someter a un recurso ordinario.
Entre los organismos que actuaron como observadores en el juicio, se encontraban: La Asociación Internacional para las observadoras y observadores de los DDHH, Amnistía Internacional, Human Rights Watch, eurodiputadas/os, la Fundación Sahara Occidental, la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo, así como distintas formaciones políticas.
Tal y como ha afirmado públicamente el abogado de Hassana, Javier Canivell; responsable del servicio jurídico de CEAR Euskadi, el pasado día 19 de enero se le notifica desde el Ministerio del Interior que le ha sido denegada la protección internacional solicitada y le emiten una orden de salida del Estado español obligatoria en un plazo máximo de 15 días.
La resolución que le llega a Hassanna, reconoce que éste es un activista de la causa saharaui, que pertenece a la Asociación Saharaui de Víctimas de violaciones graves de Derechos Humanos cometidas por el Gobierno marroquí y que tanto Hassanna, como la Asociación, llevan a cabo su activismo de forma pacífica. La resolución igualmente reconoce que Hassanna desde los 17 años ha sufrido detenciones y malos tratos cuando no torturas, por parte de la Policía marroquí. Por lo tanto, Hassanna cumpliría con los  requisitos establecidos para obtener el estatuto de refugiado. Sin embargo la resolución que le han notificado a Hassanna apoyándose y sin cuestionar la sentencia del tribunal militar de Rabat, decide negarle este derecho establecido en la ley 12/2009 que establece y regula el derecho al asilo en el Estado español.
Tal y como afirma el Sr. Canivell, Hassanna corre grave peligro de ser detenido, encarcelado para el cumplimiento de la cadena perpetua que en si misma puede ser considerada como un trato inhumano o degradante.
El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados ACNUR, también ha apoyado expresamente la solicitud de protección de Hassanna.
Desde la Ponencia “Paz para el pueblo saharaui” de las Cortes de Aragón reiteramos la preocupación por la vulneración de los Derechos Humanos en el Sahara Occidental por parte del Gobierno de Marruecos y exigimos el final de esta situación de represión y la puesta en libertad de todos los presos políticos saharauis.
Por todo lo mencionado anteriormente desde esta Ponencia “Paz para el pueblo saharaui” de las Cortes de Aragón:
Instamos al ministro del Interior a reconsiderar la petición de asilo político de Hassanna Aalia, aceptando su petición de protección internacional según lo establecido en la Ley 12/2009, dado que si vuelve a su país será castigado duramente por las autoridades ocupantes marroquíes y no volverá a salir de prisión en lo que le queda de vida, y ello porque es una persona activa políticamente, de reconocimiento internacional que lucha pacíficamente por el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui.»
Zaragoza, 5 de febrero de 2015

domingo, 28 de abril de 2013

“España apoya a Rabat por intereses económicos”


Diario del Altoaragón

Domingo, 28 de abril de 2013.
Fuente Hambre de Justicia

Hoy se publica en el Diario del Altoaragón la noticia de la charla que impartió Hassam Alí (1), activista saharaui, en la Plaza de Navarra, dentro de las actividades de la Huelga #hambredejusticia. Recogemos aquí su contenido íntegro:
HUESCA.- El activista saharaui por los derechos humanos Hassam Alí trasladó ayer la realidad del pueblo saharaui y sus sufrimientos bajo la ocupación marroquí a los asistentes a una charla organizada por “Hambre de Justicia” en la plaza Navarra.



Hassana Alia, ayer en la Plaza de Navarra
Hassam, de 24 años y condenado en rebeldía a cadena perpetua por un tribunal militar de Rabat por haber participado en el “campamento de la dignidad”, afirmó que “el pueblo saharaui vive bajo la ocupación marroquí opresión, tortura, cárcel, desaparecidos y el robo de sus recursos naturales”, en especial fosfatos, fósforo y pesca.
Precisamente son los recursos económicos los que Alí cree que llevan a los diferentes gobiernos españoles a olvidar al Sáhara. “La actitud de España -potencia colonizadora hasta 1975- ha sido una vergüenza”, declaró.
En su opinión, “los intereses económicos están por encima de los derechos humanos y del derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación -reconocida por la ONU-, pero España tiene muchos intereses económicos con Marruecos, por ejemplo en pesca y fosfatos, y por eso apoya al Gobierno marroquí y a la ocupación del Sáhara Occidental”.
El último ejemplo de ello es reciente: “Hace poco Estados Unidos dijo que hay que hacer una comisión para proteger los derechos humanos en el Sáhara y (el ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo) se negó y se levantó”. (2)
Mientras tanto, “la vida es muy dura para el pueblo saharaui, que vive separado por un gran muro entre los campamentos de refugiados y la zona ocupada del que no se habla”. El activista señaló que hay más de 500 desaparecidos, 60 presos políticos y 11 asesinados. (3)
MÁS DE 70 HUELGUISTAS
Integrantes de “Hambre de Justicia” señalaron que hasta ayer 73 personas han participado en el ayuno reivindicativo, algunas de ellas desde Madrid o Zaragoza. La media diaria es de 20 y en total suman 303 jornadas de ayuno. La protesta acaba el 11 de mayo y se prevé un ayuno masivo para el que hay confirmadas 27 personas y “el número crece cada día”.




Notas del Observatorio aragonés para el Sáhara Occidental
(1)   Hassana Alia
(2)   Se refiere a la ampliación de las funciones de la MINURSO en cuanto a supervisión de DDHH
(3)   Estos dos últimos datos son en cuanto a víctimas posteriores al levantamiento del campameno Akdeim Izik.

miércoles, 17 de abril de 2013

"El Sahara Occidental y la violación de los Derechos Humanos. Del abandono hasta el juicio de Gdeim Izik”

El viernes 26 de abril la Sección de Derechos Humanos del Colegio de Abogados de Zaragoza ha organizado la charla "El Sahara Occidental y la violación de los Derechos Humanos. Del abandono hasta el juicio de Gdeim Izik”.




 
Los ponentes invitados son Hassana Alia y Eduardo Soto.


Hassana es un joven activista saharaui de derechos humanos, condenado por Marruecos a cadena perpetua en relación al desmantelamiento de Gdeim Izyk.

Eduardo Soto es jurista, escritor y experto en el Sahara  autor del libro: "Viaje al abandono"


La hora las 18.30 PM y el lugar el Salón de Actos del Colegio de Abogados de Zaragoza,
en la calle Don Jaime nº 18.

martes, 12 de marzo de 2013

Hassana Aalia, saharui condenado a cadena perpetua


Diagonal Periodico

 
Irene Alconchel. Zaragoza


Hassana Aalia siguió el juicio atento, como la mayoría de los saharauis, pero especialmente alerta, a sabiendas de que su nombre estaba entre el de los acusados. El joven vivió con expectación, a cientos de kilómetros de la Corte en Rabat, el largo proceso en el que él, junto a otros 24 saharauis, ha sido juzgado por el violento desmantelamiento del campamento de Gdeim Izik el 8 de noviembre de 2010. A través de una radio que emite desde los territorios ocupados del Sáhara Occidental, Hassana recibió atónito la noticia en el País Vasco, donde vive con una familia y aprende castellano. A sus 24 años el peso de la sentencia fue muy elevado: cadena perpetua por un delito por el que ya había sido detenido, juzgado y puesto en libertad. Si hay un caso que especialmente llama la atención entre las históricas condenas que dictó el Tribunal Militar marroquí la madrugada del 17 de febrero, es el de Hassana.
En este largo proceso los presos saharauis fueron acusados de pertenencia a banda criminal, violencia contra las fuerzas del orden con resultado de muerte, injerencia en la seguridad interna y externa del Estado y mutilación de cadáveres. Todos a excepción de Hassana y Mohamed Ayoubi, en libertad condicional por su avanzada edad y estado de salud, (llevaban en la cárcel más de dos años).
El joven, tras la primera sentencia, entró y salió del país legalmente hasta que en noviembre de 2012 recibió la orden de búsqueda y captura cuando se encontraba en España. Su sorpresa fue mayúscula cuando escuchó que él también había sido juzgado y condenado en rebeldía. “Ni siquiera sabía qué significaba cadena perpetua. Los abogados creían imposible que se me volviera a juzgar por un mismo delito y, además, sin estar yo presente”, relata el joven, que todavía está asumiendo la noticia que probablemente le impida regresar a su tierra para siempre.

Inés Miranda es abogada y acudió como observadora a todas las sesiones del juicio en representación de la Comisión de Derechos Humanos del Consejo General de la Abogacía Española. En su opinión, “fue un día negro para la justicia internacional. El juicio debe considerarse nulo de pleno derecho. Desde el momento de la detención, cuando los condenados fueron secuestrados y posteriormente torturados, maltratados y violados, pasando por la celebración del juicio, donde no se presentaron pruebas ni testigos fidedignos, hasta la lectura de la sentencia, que incumple el Convenio de Ginebra y la propia Constitución marroquí”, puntualiza la letrada.
Para Hassana, éste ha sido “un juicio político. El objetivo de estas condenas es fomentar el miedo entre los saharauis. Aún así, el resultado ha sido todo lo contrario, han aumentado las manifestaciones y nuestras ansias de libertad. No nos callarán. Cuanto más nos torturen, más lucharemos”. Hassana es saharaui y nació en los territorios ocupados por Marruecos del Sáhara Occidental.

Represión contra los saharauis

Las autoridades marroquíes marginan a todo saharaui que puedan relacionar con el activismo. Cierran sus negocios y les impiden realizar cualquier oficio. Así se aseguran el silencio de muchos de ellos. El descontento social de toda la población saharaui cristalizó a finales del año 2010 gracias a Gdeim Izik, el “campamento de la dignidad”, calificado por Noam Chomsky como la chispa que originó la Primavera Árabe. Durante 28 días, 20.000 saharauis se manifestaron para protestar contra las duras condiciones de vida a las que les somete el Gobierno marroquí y para exigir unos derechos sociales mínimos. Según detalla Hassana, “esta fue la primera vez que viví en libertad en mi tierra, con dignidad”. El joven se emociona al relatar que durante casi un mes “mostramos a Marruecos que podemos organizarnos y conseguimos que nuestra voz diera la vuelta al mundo”.

Gdeim Izik se convirtió en un pequeño oasis en más de tres décadas de lucha, que consiguió romper el bloqueo informativo que el régimen alauí impone al conflicto saharaui, pero cuya llama de esperanza fue breve. “Cuando comenzó el desmantelamiento del campamento yo estaba dormido, fue sobre las seis de la mañana. Escuché helicópteros y vi luces, creí que estaba soñando, pero no, al final se convirtió en una pesadilla”, rememora Hassana. El joven recuerda el día 8 de noviembre de 2010 como uno de los días más tristes de su vida. Cuando regresó al Aaiún tuvo que esconderse durante dos meses de la policía, pero una vez abandonó su refugió fue apresado. “Pasé tres días detenido. Me torturaron. Estuve en una habitación llena de sangre, los gendarmes marroquíes me dijeron que era la sangre de mis compañeros”, relata Hassana.
A la pregunta de cómo se encuentra anímicamente Hassana responde que “nervioso”, ya que todavía está “asimilando la situación”. “Las familias de los presos me han pedido que me quede aquí luchando por ellos y eso es lo que voy a hacer”, sentencia. Ahora, se mantiene a la espera de que Marruecos pida o no su extradición. Si España accediera, reconocería con ello que no se trata de un preso político (el convenio firmado en 2009 entre ambos Estados no se reconoce la posibilidad de extradición a presos políticos). Hasta entonces, Hassana y otros cientos de activistas continuarán luchando.

El Aaiún, una de las ciudades más inhóspitas

El Sáhara occidental, una tierra rica en fosfatos y pesca, fue una provincia española hasta el año 1975. Con Franco agonizando, España abandonó el territorio a su suerte. Desde hace más de 37 años los saharauis están separados, unos sobreviven gracias a la ayuda humanitaria en campos de refugiados en Argelia y otros resisten bajo la ocupación marroquí. La capital del Sáhara Occidental, el Aaiún, es una de las ciudades más inhóspitas de la tierra. Los saharauis viven un hostigamiento continuo por parte de la policía y los colonos marroquíes, quienes están transformando la cultura e idiosincrasia de la ciudad para eliminar la impronta de sus moradores originarios. “Un niño saharaui que nace en la zona ocupada desde pequeño comienza a hacerse preguntas: ¿Por qué hablamos otro idioma? ¿Por qué los profesores nos tratan de forma diferente? ¿Por qué nos insultan por la calle? ¿Por qué nuestras familias tienen miedo a hablar del Sahara?”, explica Hassana Aalia.