DAHAN Abdelfatah, Subdelegado saharaui para Aragón 16/11/2012 (* Nota del Observatorio)
El Periódico de Aragón
Un día, tal como hoy, hace 37 años, representantes de los gobiernos
español, marroquí y mauritano se reunieron para firmar el nefasto
acuerdo, conocido como el Acuerdo Tripartito de Madrid, con el cual se
repartieron el apetitoso pastel del Sahara Occidental entre Marruecos,
Mauritania y España. A consecuencia del citado acuerdo, el pueblo
saharaui fue dividido entre los que quedaron bajo la ocupación y los que
huyeron bajo los bombardeos de la aviación marroquí para encontrar un
refugio seguro. Gracias a los brazos abiertos del gobierno y el pueblo
argelino se asentaron los primeros campamentos de refugiados.
Sin embargo, este acuerdo fue suscrito en contra de toda la legalidad
internacional, resoluciones de las Naciones Unidas, el Consejo de
Seguridad y el dictamen del Tribunal Internacional de Justicia de la
Haya.
Actualmente, el enviado especial de las Naciones Unidas para el Sahara Occidental,
Christopher Ross,
ha emprendido una ronda de encuentros con gobiernos y representantes de
la sociedad civil en Marruecos, la capital del Sahara ocupado (El
Aaiún), el gobierno de la RASD, Argelia y Mauritania. Se trata de buscar
la forma de reanudar las negociaciones entre las dos partes en
conflicto, el Reino de Marruecos y el Frente Polisario, que ya en su día
fueron suspendidas a causa de la oposición e intransigencia marroquí,
retirando su confianza al enviado especial de la ONU. Un órdago que
luego tuvieron que rectificar, puesto que tanto las Naciones Unidas, la
Comunidad internacional y el Frente Polisario ratificaron su apoyo a
este diplomático.
La visita de Ross ha generado cierto nerviosismo entre las
autoridades marroquíes, incrementándose mucho el nivel de represión en
la práctica totalidad de ciudades de los Territorios Ocupados del Sahara
Occidental. Además, recientemente se ha expulsado a dos delegaciones de
observadores españoles y a una delegación noruega. Según la información
que obra en nuestro poder, procedente de una fuente bien informada en
las zonas ocupadas, Marruecos está preparando una brutal intervención de
represión en el umbral del segundo aniversario de la sublevación de
Gdeim Izik y quiere evitar testigos de esa violencia ya habitual en el
comportamiento del régimen de Rabat. Gdeim Izik supone un antes y un
después en la resistencia pacífica de la sociedad civil. No sólo para el
pueblo saharaui, también para los países vecinos, puesto que muchas
personas, entre ellas el profesor
Noam Chomsky, creen
que el germen de la Primavera Árabe se inició en esa acampada, en la que
confluyeron alrededor de cinco mil personas que no se resignaban a ver
cómo Marruecos maltrata, tortura y asesina a los saharauis impunemente.
Lo que nos preocupa seriamente es que sabemos que se han trasladado
en ambulancias numerosos efectivos militares y policiales, vestidos con
uniformes civiles, para pasar desapercibidos. Junto con los colonos
marroquíes en los territorios ocupados, serán la fuerza de represión que
se utilizarán en el día del aniversario. Hacemos un llamamiento al
Gobierno español que ejerce un papel como potencia administradora más
visible, sobre todo en la Unión Europea, para presionar al Reino de
Marruecos a respetar los derechos humanos en las zonas ocupadas y el
cese del expolio de las riquezas en el Sahara Occidental.
El pueblo saharaui hace un llamamiento a todas las fuerzas políticas,
ONGDs, a la sociedad civil y a los medios de comunicación para
multiplicar los esfuerzos y hacer sentir sus voces libres, condenando
estos abusos que son más propios de la Edad Media. Pero, ¿qué se puede
esperar de un régimen feudal que se intenta disfrazar de estado moderno?
(* Nota del Observatorio).- Artículo preparado inicialmente para ser publicado el pasado 14 de noviembre coincidiendo con el aniversario de la firma de los Acuerdos Tripartitos de Madrid.